29 de abril de 2018

Viejos tiempos



Estuve leyendo aquellas viejas cartas sin dudar que a mi llegaría la añoranza con ese típico aroma que da el tiempo a las cosas que se guardan por décadas. Me asaltaron los recuerdos en aquellas líneas leídas que a las mías respondían sobre papel de libreta escolar.
Inevitable servir una copa de tinto, inevitable poner aquel disco de acetato; las cosas cambiaron, el tiempo transcurrió más no las emociones ni los sentidos.
Delimitada nuestra cercanía por la distancia que solo me reconforta una copa de vino con una vieja melodía, himno de nuestra historia.
Sé que la escuchas también cuando tu pensamiento me llama obligado a recordar los mismos anécdotas alojados dentro de nuestro ser como tatuajes perpetuos indelebles.
No sé cuántas veces he repetido la canción, es como poner leños a la chimenea y mantener vivo el fuego que da calor; es que cada estrofa tiene tanto sentido, habla tanto de lo que fuimos, que repetirla mantiene avivado y fresco cada detalle conque vivíamos nuestro amor.
Ahora comprendo aquello de los amores imposibles donde se entrega todo, se apuesta el alma sin reservas y al final solo se resume en lo que la mente guarda de aquella historia.
Una vieja melodía para dos y unas cartas que huelen a añoranza fueron factor en una tarde de lluvia para escribir mis memorias sin letras, no esta vez como suele ser.
El recordar a detalle cada momento fue suficiente para plasmar en la mente aquella época vivida en un amor de juventud.

Xavier H.©

28 de diciembre de 2017

Cartas simuladas




En algún momento todos encuentran un pero a el trabajo, el mio no era excepción, el único gusto que le tenía era solo por pasarla en las calles a diario. Siempre creí que caminar era bueno para la salud; pretexto para no dejar de fumar mientras oxigenara los pulmones.
Además, ese regordete mal humorado que tenía por jefe me aumentaba las ganas de tomarle sabor a estar fuera, nada era mejor que andar por las calles sin tener que soportarlo todo el día en la oficina de correos.
Trazar una ruta me facilitaba la actividad y casi siempre comenzaba por las zonas alejadas, comúnmente los vecindarios dejando al final la correspondencia que era enviada a oficinas y comercios céntricos de la ciudad. Me deleitaba mirar aparadores de calzado, trajes de moda y todo aquello que se mantenía decorado detrás de los cristales, no se porque tenia gusto por los escaparates; quizá se debía a que siempre fui atraido por el diseño, no entiendo porque no estudié arquitectura o decoración.


25 de noviembre de 2017

Negros relatos







Tres millones de personas llevan todos los dias
un arma corta cargada en Estados Unidos y
nueve millones la llevan por lo menos una vez
al mes. La razón principal de ir armados es la
protección personal según informe publicado 
en el American Journal of public Health.








        El diablo tiene cara de humano y
        la muerte siempre le acompaña 
        a todos lados con un saco a la espalda. 
        Uno tienta y el otro carga...






Relato 1


Texas (Estados Unidos)
Día de acción de gracias, cuarto jueves del mes de noviembre como cada año. Un día de unidad familiar para agradecer y compartir con los seres queridos; entre cena donde el menú siempre será el típico pavo y las actividades compartidas en familia.

16 de noviembre de 2017

La otra dimensión



Del bosque oscuro vendrá el viento y te susurrara un secreto mira al interior de tu espejo; 
que la revelación tomara forma.
El lago de agua clara será la fuente de sanación y purificación pero bajo de los árboles
más altos habrá arenas movedizas con fuego dentro, donde se condena a los desobedientes.
Un colibrí con plumaje de quetzal será tu guia, no lo pierdas de vista, porque sino un ave 
oscura usurpara su misión y en las arenas podrás caer.


15 de noviembre de 2017

Letras muertas





Repentinamente despertó sin poder conciliar el sueño de nuevo; 
 culpó a esa última taza de café cargado que tomó mientras escribía por la noche. 
 - No hay más, a luchar contra el insomnio - se decía. 
Creyó prudente levantarse y continuar escribiendo por un rato más, 
quizá eso provocaría sueño. Sentado sobre el costado de la cama, 
levantó los brazos acompañado de un bostezo; enfundó sus pies en las pantuflas 
y dirigiose al estudio. Momentáneamente se detuvo frente a la puerta de madera 
antes de abrirla, sintió una extraña sensación. Tomó la manija y abrió. 
 una luz intensa le deslumbró; a la vez suave y generosa, eran una estampa como 
de fotografía antigua, el lugar se vislumbraba en tonos sepia; estaba muy extrañado 
y sorprendido. Sobre el escritorio, los últimos escritos hechos aquella noche. 
Solo pudo observarlos sin tocar, mientras era impulsado a caminar por algo 
desconocido hacia el fondo de la habitación; donde una luz más intensa le aguardaba. 
 Lo cubrió un resplandor iluminado el lugar como un flash de cámara fotográfica. 
 Todo volvio a la normalidad, el estudio se oscureció como si nada hubiera sucedido. 
 Al día siguiente en primeras planas; afamado escritor y poeta ha partido, 
fue encontrado muerto sobre su cama, falleció mientras dormía... 

                                                         Xavier H.©

Terror en Notre Dame






La noche no podía ser más espectacular en el patio frente a la fachada de la Catedral de Notre Dame en París. 
Aún volaban decenas de palomas alrededor de la plaza en busca de comida que la gente les ofrecía. 
Pero la magia cayó cuando unas nubes oscuras se apoderaron de lugar; tenebroso panorama, solo esperábamos la lluvia de un momento a otro. 
Nada echaría a perder la excursión que con tanto anhelo se había preparado. La lluvia llegó; y no se podía ver bien, solo una estampa difusa, abstracta de la catedral y su plaza. Buscamos refugio bajo las paredes de la iglesia; todos riendo y disfrutando aquel momento único que se convertiría en anécdota. 

8 de noviembre de 2017

Liberado



                                                     Imagen ilustrada de Vera Van Wolferen




Decidió no encerrarse más en un aislado rincón cada vez que tuviera
un mal día. Opto por caminar sin rumbo, como barca con el timón a
la deriva; y llegar a un lugar cualquiera que fuere, cualquiera que le hiciera
sentirse cómodo.
Vago y divago arrastrando en sus pies el peso de sus malos ratos,
no supo cómo, pero había llegado al pequeño muelle donde los pescadores
partían en la búsqueda de su sustento.
Levantó su mirada y vió aquel tranquilo e inmenso mar frente a él; a lo lejos
las pequeñas embarcaciones en pesca, pelícanos sobre volando, gaviotas
escandalosas y una brisa refrescante tan relajadora.

Se sentó sobre el muelle de madera y miro hacía atrás, a lo lejos un mendigo
recolectando basura le causó compasión.
volvió la mirada al mar y reflexiono; cualquiera tiene malos ratos, pero otros
viven malas temporadas, sin embargo luchan por sobrevivir y no desistir.
Se levantó, miró al cielo, cerrando los ojos se comenzó a sentirse liberado;
como si levitara, aun cargando el peso en sus pies; ligero y liviano.

Comprendió que la vida sigue a pesar de los pesares, basto ver a un mendigo
en mayores dificultades que él para reaccionar y continuar con fe en el camino
de la vida y esmerarse por cumplir los objetivos.

Malos ratos siempre habrá; pero vida, no.





                                                                   Xavier H.©