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6 de junio de 2019

Paciente espera

imagen de la web


El casero tenía cierta idea acerca de su viejo reloj; ese que colgaba sobre la pared en la chimenea, creía que llamaba tanto la atención en todo momento al entrar o salir de la sala por el solo hecho de haber pertenecido al abuelo.
Un vaivén paciente y rítmico de su péndulo, una  caratula antigua que pareciera sonreír gentilmente; adoraba tanto a esa reliquia familiar.

Más no sabía que la sonrisa era meramente sarcástica, burlona y de advertencia.
Cada ir y venir del péndulo significaba una pala de tierra extraída de aquel agujero destinado a su persona; la paciencia se debía porque el reloj conocía lo perfecto de su tiempo y llegaría el momento en que aquella tumba estuviese lista.

Sería ese el día, se detendría para su dueño, más no para los demás.
Continuaría su paciente labor preparando una próxima tumba y que sería para el siguiente miembro de la familia. 

Xavier H.©





15 de noviembre de 2017

Letras muertas





Repentinamente despertó sin poder conciliar el sueño de nuevo; 
 culpó a esa última taza de café cargado que tomó mientras escribía por la noche. 
 - No hay más, a luchar contra el insomnio - se decía. 
Creyó prudente levantarse y continuar escribiendo por un rato más, 
quizá eso provocaría sueño. Sentado sobre el costado de la cama, 
levantó los brazos acompañado de un bostezo; enfundó sus pies en las pantuflas 
y dirigiose al estudio. Momentáneamente se detuvo frente a la puerta de madera 
antes de abrirla, sintió una extraña sensación. Tomó la manija y abrió. 
 una luz intensa le deslumbró; a la vez suave y generosa, eran una estampa como 
de fotografía antigua, el lugar se vislumbraba en tonos sepia; estaba muy extrañado 
y sorprendido. Sobre el escritorio, los últimos escritos hechos aquella noche. 
Solo pudo observarlos sin tocar, mientras era impulsado a caminar por algo 
desconocido hacia el fondo de la habitación; donde una luz más intensa le aguardaba. 
 Lo cubrió un resplandor iluminado el lugar como un flash de cámara fotográfica. 
 Todo volvio a la normalidad, el estudio se oscureció como si nada hubiera sucedido. 
 Al día siguiente en primeras planas; afamado escritor y poeta ha partido, 
fue encontrado muerto sobre su cama, falleció mientras dormía... 

                                                         Xavier H.©

8 de noviembre de 2017

Liberado



                                                     Imagen ilustrada de Vera Van Wolferen




Decidió no encerrarse más en un aislado rincón cada vez que tuviera
un mal día. Opto por caminar sin rumbo, como barca con el timón a
la deriva; y llegar a un lugar cualquiera que fuere, cualquiera que le hiciera
sentirse cómodo.
Vago y divago arrastrando en sus pies el peso de sus malos ratos,
no supo cómo, pero había llegado al pequeño muelle donde los pescadores
partían en la búsqueda de su sustento.
Levantó su mirada y vió aquel tranquilo e inmenso mar frente a él; a lo lejos
las pequeñas embarcaciones en pesca, pelícanos sobre volando, gaviotas
escandalosas y una brisa refrescante tan relajadora.

Se sentó sobre el muelle de madera y miro hacía atrás, a lo lejos un mendigo
recolectando basura le causó compasión.
volvió la mirada al mar y reflexiono; cualquiera tiene malos ratos, pero otros
viven malas temporadas, sin embargo luchan por sobrevivir y no desistir.
Se levantó, miró al cielo, cerrando los ojos se comenzó a sentirse liberado;
como si levitara, aun cargando el peso en sus pies; ligero y liviano.

Comprendió que la vida sigue a pesar de los pesares, basto ver a un mendigo
en mayores dificultades que él para reaccionar y continuar con fe en el camino
de la vida y esmerarse por cumplir los objetivos.

Malos ratos siempre habrá; pero vida, no.





                                                                   Xavier H.©

Avventure


                                        Gráfico animado de Vera van Wolferen

   Cuando la imaginación hace acto de presencia, todo puede suceder...

Bueno y qué más daba si el pobre gato asustado, nervioso y desesperado saltara en una constante búsqueda de alguna salida que le permitiera huir quedando libre de aquella caja de cartón. Joselito sólo tenía pensamientos para su aventura; la luna tan codiciada, por fin había logrado arribar a ella, en su ansiado viaje al espacio.
La caja daba tumbos de un lado a otro y dentro aquel pobre desesperado gato queriendo salir corriendo, lejos de Joselito. ¡Ah! pobre felino se convirtió en tema de segundo plano; pues para Joselito esa caja representaba su robot explorador saltando sobre la superficie de la luna, la otra caja donde metido estaba era su nave espacial y centro de operaciones.
Veía al pequeño robot yendo de lado a lado en tan importante misión.Cuanta simpleza habita en una pequeña mente para lograr la gran aventura, solo bastaron dos cajas de cartón, la imaginación y un pobre gato desesperado.


                                                                     Xavier H.©




3 de noviembre de 2017

Gaviota




Después de leer aquel fragmento pensó que volar solo era cuestión de creer, que viajar
era tan posible y cierto. Abrió sus brazos extendiendo a la libertad de su espacio y se
sintió gaviota; entonces comenzó a sentir como el viento movía su cuerpo dando la sensación
de surcar el cielo.

28 de octubre de 2017

El alquimista





El objetivo era claro dentro de su retorcida mente,
y es que había leído tanto sobre poderes, combinaciones
extrañas, pócimas y más.

¿un laberinto de oro?



Despedida





Y como en los viejos tiempos tan llenos de éxito;
una vez más se encontraba de pie frente a ese lugar.
Con ternura observaba aquel viejo escenario, el cual
le diera a conocer como gran actriz.